El Color del Éxito
  • 13 de Marzo, 2022

El Color del Éxito

La comunicación comienza mucho antes que la primera conversación. Los estímulos visuales, auditivos y sensoriales juegan un papel preponderante al momento de interactuar con nuestro entorno. Damos por hecho que el cielo es “azul” de día, mientras que las nubes “grises” anuncian lluvias, y las hojas color “ocre” nos evocan el frío del otoño. Vivimos en un mundo que se comunica con colores, nos provocan sensaciones dulces las coloridas frutas maduras, nos deslumbra el amarillo brillante del oro. La relación con esa información modela gustos y preferencias y se materializa en la toma de decisiones.

 

Hablemos un poco del color. Según Oxford Languages el color es “la impresión que producen en la retina los rayos de luz reflejados y absorbidos por un cuerpo, según la longitud de onda de estos rayos”. Podemos entonces decir que el color es una percepción de nuestro entorno, de las cosas físicas con que interactuamos, las sensaciones con que los relacionamos y la forma en que los utilizamos dentro de un contexto social.

 

Lo que sí hace la diferencia es saber que los colores pueden hacernos resaltar entre la competencia. Según Institute of Color Research, el público es capaz de formar una opinión en 90 segundos y entre el 62% y 90% de esa opinión está basada en el color. Entender al color forma parte de entendernos a nosotros mismos, al mundo que nos rodea y como este por medio de las sensaciones interactúa con nosotros en una fuente interminable de estímulos dónde debemos saber utilizarlos a nuestro favor.

 

El color es un buen punto de partida para construir la identidad de una marca, y en ello el sector inmobiliario nos muestra un claro ejemplo. El color de los logos y de la identidad corporativa constituyen el punto de partida en la transmisión de mensajes heurísticos, en función de aquello que los clientes tienden a buscar: amabilidad, responsabilidad, conocimiento de las sutilezas del mercado, capacidad de cumplimiento a la hora de invertir dinero y tiempo. Sobre esta línea, 99desings.es estudió las paletas de colores de 600 logos de empresas inmobiliarias, de esta muestra, dos tercios de las compañías incorporan el azul en sus logos, mientras que el verde se incluye cerca del 29%. El sector puede tener una gran variedad de colores entre sus participantes, pero los líderes del mercado tienen una marcada preferencia por los azules, verdes, negro y blanco. Estos colores suelen asociarse con lujo, madurez y responsabilidad. Y resulta menos común la paleta de los rosas.

 

Para atender estas preferencias se necesita entender que el sector inmobiliario es un mercado de grandes transacciones, que representan hitos en la vida de las personas. En este sentido, la concreción de la venta es el resultado de un proceso donde la decisión puede determinar importantes cambios, como elegir el lugar donde vivir. Para las empresas, presentarse ante esta situación, plantea un reto al momento de comunicar con colores la esencia de su identidad corporativa, las características de sus servicios y qué las diferencian de los demás competidores, y así sugerir a los compradores que son la mejor opción.

 

Más allá de la identidad corporativa, en la tasación, en la asignación del valor de un inmueble, el color también juega un papel importante al momento de comunicar efectivamente una propiedad. El uso del blanco o los tonos claros son recomendables, ya que tienen la virtud de reflejar neutralidad, limpieza e higiene. Otros factores favorables del blanco o colores claros es la facilidad de éstos para reflejar con mayor intensidad la luz, aspecto que facilita al ojo humano dimensionar mejor los espacios. Esto le permite a los compradores dejar volar su imaginación, a modo de un lienzo en blanco, donde puedan imaginar distintos tipos de decoración y usos para los espacios. Esto no significa dejar a un lado el resto de la paleta de colores. Tratándose el color de una percepción, su significado puede ser subjetivo dentro de diferentes entornos sociales o culturales. Sobre este vector, el conocimiento del mercado ayudará a entender cuál es la paleta de colores eficiente para hablarle a los compradores y así orientarlos en la toma de decisiones.

 

Adentrarnos en el mundo de los colores nos ha permitido abrir un horizonte de probabilidades a la hora de interactuar efectivamente en el mercado inmobiliario, pero todo esto no hace más que conducirnos a una pregunta: ¿es posible conocer el color del éxito?

 

Como ocurre con todas las grandes empresas, los colores de los logos y de la identidad corporativa tienen un gran repercusión en la forma en cómo los clientes ven la marca. Es muy importante tener en claro cuáles son los atributos de la marca, determinar la personalidad empresarial y saber la propuesta de valor, de este modo será mucho más fácil traducir todo esto en colores. No existe un color mágico si este no es coherente con lo que busca comunicar.

 

En este sentido es muy importante entender la percepción del color como un elemento esencial en la comunicación, es por ellos que el fenómeno del color es estudiado por diversas disciplinas, planteando cómo influye en las sensaciones y cómo usarlas a nuestro favor. El uso de los colores en el desarrollo comercial plantea verdaderos retos en la carrera por captar eficientemente al público de un mercado y comunicar la esencia de un producto, un servicio o una marca.

 

Henri Matisse decía “el color debe ser pensado, soñado, imaginado” el color es en un mismo plano un fenómeno humano, social y un experiencia individual. Es el efecto de la luz sobre ese cuerpo que trasciende el plano físico y se conecta con nuestra propia humanidad, es un camino sin conocer, un universo por explorar.

 

- por Daniel Alejandro Briceño Moreno, Licenciado En Economía -